Pues estos chicos siempre han intentando llamar la atención con el increíble culo de la protagonista:
El culo de la bruja
Y ahora que el juego está a punto de salir a la venta en Europa (tendremos que esperar un poquito todavía puesto que está previsto para enero de 2010) y ha cosechado un 40/40 en la prestigiosa Famitsu sólo en la versión XBOX 360, nos llegan los anuncios japoneses donde utilizan a una modelo que bueno, mejor que la veais vosotros mismos.
Guapa ¿eh? Una vez visto esto, dejemos de lado nuestras fantasías sexuales y vayamos con un vídeo del juego en sí:
Y otro de regalo:
Pues nada, aquí nos quedamos con las ganas de probarlo aunque la jodienda es que la fecha prevista es el justo después de Reyes (el 8 de enero).
Siempre pensé que los robots del futuro tendrían forma de tía buena con una antena en la cabeza y dirían a todo lo que le pidieses ‘bip, bip’ pero ya se ve que no, que las fantasías de uno no siempre coinciden con lo que se tiene en realidad. Sin embargo y, aunque no sea una chacha buenorra y cibernética, estoy muy contento puesto que acabo de comprar uno de esos robots que te aspira toda la casa mientras estás en el trabajo. La Roomba es una verdadera maravilla y, como a uno le quita un montón de trabajo los domingos por la mañana puesto que se pone a aspirar ella solita de forma automática, verla trabajar hace que nos caiga en gracia esta aspiradora (ideal para solteros, parejas jóvenes y no tan jóvenes, o sea, que para todo el mundo, vamos). Eso sí, la primera vez que la puse en marcha, me vinieron a la mente las terribles imágenes de aquella película ochentera llamada ‘Runnaway, brigada especial’ que mostraba una rebelión de robots, pero ésa es otra historia y debe ser contada en otro momento.
El caso es que la Roomba es brutal. Cuando llega el momento (se programa como una alarma) se baja de su base y comienza a aspirar la casa y si nota que se está quedando sin batería, vuelve y ella solita se enchufa para recargar las baterías. La Roomba puede detectar el tipo de superficie por la que pasa adecuando el modo de limpieza e, incluso, si llega a una zona que tiene más suciedad, se detendrá ahí y se empleará a fondo para dejarlo tan limpio como el resto de la casa.
Lo dicho, aunque no sea una ciberchacha, mola un montón
‘Advance Wars – Dark Conflict’ es un juego de estrategia por turnos para Nintendo DS que gustará a todo jugón aficionado a las batallitas. El escenario es un mundo desvastado y sumido en el caos por una lluvia de meteoritos que dinamitó el orden establecido, las leyes, las jeraquías y el mundo civilizado. Apenas quedan grupos dispersos que luchan entre sí por la supervivencia arrasando con todo lo que se encuentran en su camino. Sólo uno de estos grupos intenta poner algo de cordura a la situación, se trata del grupo del Comandante O’Brien.
A mí nunca me han gustado los juegos de estrategia por turnos (siempre he sido un fan de los ‘Warcraft’, de los ‘Tzar’ y los ‘Command and Conquer’ donde todo sucede a un ritmo vertiginioso y, si no te das prisita en tener tus tropas listas, eres carne de cañón) sin embargo, ‘Advance Wars – Dark Conflict’ me ha encantado. En primer lugar el guión está muy bien llevado y arropa perfectamente la acción y la sucesión de batallas y, en segundo lugar, la mecánica de juego, la variedad de unidades y la facilidad que otorga la pantalla táctil de la Nintendo DS hacen que sea un gustazo mover las tropas de un sitio a otro, embarcarlas y desplegarlas sobre el campo de batalla.
El grado de dificultad de las primeras fases es de un nivel medio aunque se eleva gradualmente fase a fase y exponencialmente a partir de la undécima pero, con un poquito de práctica no hay batalla que no pueda ganarse, en éste, como en tantos otros juegos de estrategia, sólo hay un camino: ‘Vencer’.
Como se puede apreciar en las imágenes en la pantalla superior de la consola podemos visualizar la información y el estado de cada unidad al tiempo que podemos hacernos una idea de cómo está la situación viendo el mapa. En la pantalla inferior, en la táctil es donde realmente jugamos y decimos a nuestras unidades qué es lo que deben hacer.
Por las capturas del juego, los jugones que disfrutaran del aquél primer juego de la serie en Nintendo DS, habrán notado tiene una ambientación mucho más sombría, menos colorida… el entorno lo impone y esto también le da más realismo. Los menús, las fichas de las unidades y su disposición en el terreno de juego tienen un aspecto muy claro y permite identificar en cada momento qué es lo que se está haciendo y qué es lo que se quiere hacer.
Además, ‘Advance Wars – Dark Conflict’ fue diseñado para atender las partidas multijugador y que éstas tuvieran toda la pasión y la tensión necesarias como para que los aficionados pudieran sacarle todo el jugo a este título. En efecto, jugar a ‘Advance Wars’ en red es un pasote. Tal y como pasa en el modo campaña, las características individuales de cada unidad combinado con la pericia del general que comande las tropas puede ser lo que determine la victoria o la derrota.
Combinar unidades, unirlas, fabricar nuevas, secuenciar su entrada en la batalla, enviarlas a reparar, capturar los centros de suministro son elementos que conforman uno de los juegos más chulos del catálogo de Nintendo DS. La acción está aderezada con temas musicales muy pegadizos y bastante cañeros aunque no es que goce de un gran repertorio este título, sin embargo, la banda sonora cumple muy honrosamente la tarea de motivar al jugador a seguir atacando, siempre adelante, hasta el último aliento.
En definitiva, podemos decir que estamos ante uno de los imprescindibles del catálogo de Nintendo DS, un juego que se disfruta muchísimo en el juego individual pero también da mucho de sí en el modo multijugador.
Son tiempos difíciles los que gobiernan la tierra en el momento en el que se desarrolla ‘Advance Wars’, son tiempos en los que no hay muchos recursos de los que sacar energías para seguir adelante, administrarlos será la clave del éxito y su búsqueda, la meta del jugador.
En efecto, sensacional homenaje de los suecos Tomas Redigh y Rymdreglage (que también es autor de la música junto a Daniel Larsson) a los vídeojuegos clásicos de 8 bits usando la técnica stop-motion utilizando piezas de Lego. Deben haber sido cientas, miles, las horas de trabajo para producir esta obra de arte. Me callo porque nada de lo que yo diga puede describir esta maravilla. Pixelianos y pixelianas, prepárense para disfrutar como nunca.
Desde hace unos días tengo en mis manos este precioso modelo de teléfono móvil, con cámara de 5 MP, posibilidad de enfoque manual, grabación de video en modo de alta velocidad (120 fps) y reproductor de MP3 y video en formato DivX entre otras muchas cualidades.
Pero lo que me ha empujado a escribir esta entrada no ha sido la intención de alabar sus cualidades, sino mostrar mi enfado con los señores de Vodafone y de LG por la completa falta de información que ofrecen en sus páginas Web. Mucho video bonito y datos técnicos a raudales, pero nada sobre qué es lo que te van a mandar y como se presenta.
No recurráis a Youtube, porque ahí vereis videos en los que aparecen accesorios que en otros paises puede que incluyan, pero aquí no.
Vamos con las verdades.
Punto nº1 -- El paquete Vodafone no incluye lapiz (Stylus).
El KU990i Viewty es un teléfono táctil pensado para ser utilizado con el dedo. La rueda que circunda el objetivo de la cámara sirve tanto para el enfoque manual de las fotos como para movernos más fácilmente por los menús. Sin embargo, resulta increíble que desde hace muchos meses los “packs Vodafone” no incluyan el stylus (desconozco lo que ocurrirá en el resto de compañías, pero a día de 17 de Agosto de 2009 con Vodafone no te lo envían). Según me han confirmado en un distribuidor oficial, resulta que puede que debido al éxito de ventas de este terminal, los señores de LG hayan dejado de incluirlo en el pack (que sí mandaban al principio como algo promocional, parece). Según me ha comentado otro dependiente, esta vez de The Phone House (cuando fui a preguntar el precio del stylus), suerte he tenido de que me hayan incluido los auriculares, puesto que me indicó que este tampoco lo solían meter.
Señores de LG, vender un teléfono táctil y obligar al cliente a adquirir por separado el lápiz para la pantalla táctil es un error de marketing muy importante, sobre todo teniendo en cuenta que lo que te pide el terminal al encenderlo por primera vez es que calibres la pantalla ( y hacerlo con un pedazo dedo no es la manera mas fina de proceder).
¡¡¡Si hasta el KP500 lo incluye!!!.
La solución que he adoptado es la de ir a los chinos y pillar un pack de esos que usa la Nintendo DS porque por uno genérico me cobraban entre 6€ y 7€, según el punto de venta.
Punto nº2: El paquete Vodafone no incluye el CD con los drivers y programas (LG PC Suite).
Esto parece que pasa con todas las compañías. Ahora hay que visitar su página Web para poder descargarlo, si es que lo encuentras. Nuevamente increible (si queremos conectar el móvil al PC con el cable USB necesitaremos su correspondiente driver).
Nuevamente, el querer ahorarse unos leuros lleva a los señores de LG a obligar a sus clientes a pelearse con la página y rebuscar la manera de encontrar el software necesario para guardar, por ejemplo, sus contactos a buen recaudo.
A todo esto, he de decir que mi vetusto Sharp, que tiene ya 5 años, me vino con su correspondiente software de sinconización de datos con el PC y sus preceptivos drivers en formato CD.
Punto nº3: El paquete Vodafone solo trae un film protector de pantalla.
El que ya trae el móvil y te das con un canto en los dientes.
Punto nº4: La cámara.
No me refiero a ella en su calidad, sino a ella en sí misma. Se encuentra absolutamente expuesta a los avatares de la vida, es decir, carece totalmente de protección alguna. Me parece que es un error no haber previsto que se pueda rayar, golpear, o simplemente ensuciar.
El modelo KU990r tiene un protector de lente que podemos desplegar cuando queramos hacer una foto/video, pero por aquí no lo veremos.
Para colmo, no existe ninguna manera “oficial” de proteger la lente, teniendo que recurrir a alternativas caseras. Yo le he comprado un calcetín por 0′60€ que de momento me sirve para ir tirando. Sin embargo, resulta casi imposible no dejar la huella del dedo en la lente cuando vas a utilizar el zoom manual usando la rueda que circunda la cámara.
Un fallo muy gordo.
Punto nº5: No tiene acelerómetro.
Esto hay que dejarlo muy claro, aunque no es fallo de LG propiamente dicho. El modelo KP 500 en sus diversas versiones (KP501, 502 o Cookie), si que lo incluye, pero éste, que es de una gama superior, incomprensiblemente no.
Olvidaos de girar el movil para poner el teclado o los videos en modo “portrait”. Eso lo podeis hacer, pero de manera manual.
Punto nº6: Las capacidades táctiles de la pantalla.
La verdad es que navegar por los menús es sencillo, aunque requiere un nivel de presión mayor que en otros modelos, pero hacerlo por una carpeta con muchos archivos es un suplicio. Puede que sea porque lo hago mal, pero es que la minúscula barra lateral es muy dificil de controlar. Al final, acabas arrastrando los archivos pinchando sobre ellos, con lo que si no tienes cuidado, al presionar puedes ejecutar el archivo. No es un modo muy fino. La solución es usar la rueda de la cámara, pero tampoco creais que resulta sencillo.
Otra cosa, el proceso es algo lento,así que no os impacientéis.
Punto nº 7: Lo que le falta para ser un móvil imprescindible, el Wifi.
Lamentablemente no podremos usar las redes gratuitas de bares y centros comerciales (sniff, sniff).
Punto nº8: Lo que si te incluye el “pack Vodafone”.
Como ya he indicado antes, a día de hoy (envío recibido el 17 de Agosto de 2009), el paquete incluye:
Terminal (móvil LG KU990i) con un protector de pantalla puesto.
Cargador.
Auriculares.
Batería.
Cable USB
Manual.
Ni más ni menos.
Dicho todo esto, si lo llego a saber no lo compro (bueno, esto está claro que es mentira )
Hoy, los buenazos de Microsoft lanzan una de las mayores bazofias del mundo mundial: ‘Windows Live Movie Maker’. Quiero que conste en acta que estaba muy ilusionado con la nueva versión (la 14) de este programa que llevo usando desde hace muchísimo tiempo, dado que es un software gratuito, ligero y que, sin grandes alardes, cumple su cometido cuando tienes que montar un vídeo de forma rápida. Sin embargo, he de confesar que, hoy, será el último día que lo utilice.
Este programa ha ido empeorando con el paso del tiempo, según caían las diferentes versiones y lo que han sacado en el día de hoy es una grandísima ful, una auténtica basura, sincera y llanamente, no vale ni para estar en la papelera de reciclaje de Windows. ¿Y por qué? Sencillo, no tiene timeline ¡¡¡pero si esto es algo básico!!! Ya me diréis que clase de vídeos nos van a salir sin poder ajustar los vídeos y fotos a la música, sin poder hacer una composición más o menos decente.
Tras cacharrear un poco con él, di con una opción que, sin muchas esperanzas, creí que mostraría si no la timeline, sí algo similar. En el menú ‘Principal’ cliqué en ‘Ajustar a la música’. Jamás, y digo jamás, he visto peor función en un programa, ya fuese de vídeo o no, jamás he visto algo tan desastroso ya que, lo único que hace es alargar la duración de cada una de las fotos de nuestra presentación para que, en total, ocupe toda la extensión del audio, en mi caso una canción de siete minutos.
Los de Redmont siguen haciendo de las suyas y nos dan software del malo, malo y gratis, claro, ¡¡faltaba más!! Ah, se me olvidaba, ‘Windows Live Movie Maker’ pesa 160 megas, ahí es na. Para los valientes que quieran engorrinar su disco duro (porque no se puede desinstalar luego), aquí dejo el enlace de descarga.
Acaba de aparece el nuevo trailer del que es uno de los juegos más prometedores del panorama nintendero. Se trata de un juego en el que tendremos multitud de problemas que habremos de solucionar usando nuestra imaginación. Con un planteamiento aparentemente simple, se espera que sea toda una revolución.
Para resolver el puzzle debemos escribir el nombre de las herramientas que se nos ocurran válidas para resolverlo, infinito y pretencioso, en efecto, pero parece que funciona y que, además, es divertido ya que hay muchas maneras de resolver cada reto. Revolucionario, sí señor. En octubre lo tendremos, veremos si, en efecto, resulta tan divertido, hasta entonces… el hype va aumentando
Sin duda alguna, este título es uno de los máximos exponentes de esos juegos en los que, para ganar, hay que fastidiar al contrincante tanto como sea posible y, si podemos conseguir que nuestro oponente llegue a la desesperación, tanto mejor. ‘Tetris Attack’ es un juego tipo puzzle programado para Súper Nes en 1996 y supuso todo un bombazo.
Para ser un buen jugador de ‘Tetris Attack’ hay que entrenar un poco ya que los programadores tuvieron presente la famosa máxima: ‘para que un juego sea bueno, debe ser fácil de jugar, difícil de dominar’. ¡Vaya si es cierto esto! Estamos, como su nombre indica, ante una especie de ‘Tetris’ pero en este caso los bloques salen desde abajo y salen en líneas completas por lo que no tenemos que preocuparnos en modo alguno de cómo vienen las fichas, sino que debemos centrarnos en ordenarlas. Es fácil, sólo hay que limpiar la pantalla del modo más elegante posible. Este modo elegante suele parecerle a nuestro oponente una verdadera asquerosidad. Digo esto porque cuanto mejor lo hagamos, más le complicamos la vida a él/ella.
Como decía, las fichas salen desordenadas desde abajo. Disponemos de un cursor en el que podemos seleccionar dos fichas y moverlas a nuestro antojo siempre dentro de la misma línea. Como ya es tradición en este tipo de juegos, si juntas tres o más bloques, éstos desaparecen. Cuanto más bloques juntes (hasta un máximo de cinco) mejor que mejor. Si hacemos desaparecer tres bloques sólo consigueremos tiempo para sobrevivir, lo que no es muy interesante. Lo mejor es intentar jugar a conseguir grupos de cuatro o cinco bloques, de este modo, cuando lo hagamos, le caerá una preciosa losa a nuestro contrincante que le complicará mucho la vida, es probable que, en este momento, suelte algún improperio o palabra malsonante por la boca, jeje. Además, conseguir esto, a nosotros nos vendrá muy bien porque nos da tiempo para pensar cómo va el juego ya que por unos segundos se paran nuestras fichas y no suben más líneas.
Si nos lo curramos, podemos llenar de basura la pantalla del rival mientras él comienza a pasarlas canutas. Cuando se tiene la pantalla con losas de piedra que entorpecen el desarrollo del juego, sólo hay una solución posible: hacer que un grupo de fichas, de al menos, tres, desaparezca mientras está en contacto con una de las losas. Muy interesante, pero esto no es todo. En ese momento, la/s losa/s que estuvieran en contacto con esas fichas que acaban de desaparecer se convierten en fichas con las que jugar. Es el momento de ponerse manos a la obra, tenemos apenas un segundo y medio para disponer todo lo que está abajo de modo que consigamos combinaciones para multiplicar la basura que le echaremos a nuestro contrincante, devolviéndole el gope que nos acaba de dar… para su desesperación. El corazón se acelera hasta el límite. Si conseguimos quitar algún grupo más de fichas en el momento en el que caigan las fichas que produjo la losa, ya se puede ir preparando el otro jugador porque le va a tocar trabajar a fondo si no quiere perder la partida. En este juego, las tornas pueden cambiar con facilidad.
En efecto, el desarrollo del juego es frenético y la máquina siempre está dispuesta a premiarnos si nos esforzamos por quitar fichas, cuantas más de una tacada mejor. Tanto es así que si conseguimos ordenar las fichas de tal modo que al desaparecer un grupo, hacemos que desaparezca otro, la losa que le cae al rival es mayor. Cuantos más grupos de fichas encadenemos de este modo, mejor. Esto sucede porque cuando quitamos un grupo de fichas, las que están por encima caen. Si teníamos dos o más fichas en la situación correcta y cae una tercera del mismo tipo, también desaparecerán.
Como en tantos otros juegos de Nintendo, he visto los ojos de mis rivales inyectados de ira cuando les ha caído una preciosa losa de las gordas. Porque no sólo hay losas más cortas o más largas, no; las hay finas, gordas, muy gordas, enormes, muy enormes y terríblemente horrendas y psicóticas. Si encadenas varios grupos de fichas que desaparecen caen unas losas de espanto. Incluso, si estás fino, suena un cornetín que indica que va a caer una losa de las que hacen historia. Es muy divertido ver cómo el pobre e iluso jugador contra el que jugamos mueve nervioso y desesperado la palanca para intentar ordenar las fichas para conseguir transformar en fichas la tremenda losa.
Os aseguro que, si no lo conocíais, tras haber jugando un poco a este fantástico ‘Tetris Attack’ os convertiréis en auténticos fanáticos de este juego. Sí, ya sé, me diréis que hay muchos juegos de este estilo y tal vez sea cierto, pero pocos generan tanta rivalidad como lo hace éste, pocos hacen que cada movimiento tenga unas consecuencias ínfimas, desastrosas o de inmediata victoria como lo hace éste. En definitiva, estamos ante uno de los mejores juegos jamás programados y, como buen juego de piques, es fantástico para echarse unas partiditas para desengrasar la mente y soliviantar el ánimo. Es una pasada ver cómo el agobio sume al pobre infeliz que juega con nosotros en la más honda desesperación cuando las losas caen acercándole a un deshonroso final. Muy muy muy recomendado.
‘Shadow of the beast’ es un arcade puro de acción trepidante que exige al jugador la máxima atención para lograr sobrevivir en el legendario mundo en el que transcurre la acción. El protagonista es un mozalbete al que el destino le ha hecho una jugarreta y ha sufrido una dolorosa y maligna transformación.
El juego es espectacular (aunque es verdad que lo era mucho más en Amiga) porque la belleza de sus gráficos y su música hacen que el jugador pueda disfrutar de este título desde el primer segundo de juego. ‘Shadow of the Beast’ sigue a rajatabla la máxima de los arcades: ‘Un juego fácil de controlar, difícil de dominar’. En efecto, manejar al protagonista es muy fácil pero, como veremos, lo que sucede en la pantalla hace que debamos concentrarnos al máximo si queremos avanzar. La acción de basa en un bonito desplazamiento horizontal por el que el demonio que controlamos corre (y corre rápido, la verdad). Si a esto le sumamos que los enemigos nos atacan con la velocidad del rayo y en sentido contrario a nuestra marcha, tenemos un juego de muchísima acción que nos hace producir cantidades ingentes de adrenalina. El jugador que desee disfrutar de este juego debe medir muy bien cómo se mueven sus dedos porque es esencial pulsar el botón de puñetazo o patada (los dos botones de acción al mismo tiempo) justo en el momento preciso para conseguir acabar con las alimañas que nos amenazan sin socabar la integridad del personaje protagonista. Si lo hacemos antes, fallaremos (obvio) con el consiguiente coste para nuestra reserva de energía pero si lo hacemos un cuarto de segundo después ya nos habrán quitado uno o varios puntos de vida.
Los enemigos son muchos y muy variados. Es notable el esfuerzo que pusieron los diseñadores en crear un amplio bestiario, por ello, el jugador de ‘Shadow of the Beast’ disfruta continuamente, siempre están apareciendo bichos nuevos en pantalla, bichos magníficamente dibujados, tanto, que no tardamos en evadirnos del mundo real y adentrarnos en el juego, algo que también, sin duda, facilita mucho la banda sonora. Una verdadera maravilla, las melodías se adaptan perfectamente a los escenarios y el ambiente de juego envuelve al jugador sumiéndole en un mundo de leyenda donde tiene todas las de perder. Aunque hay que aniquilar a todo bicho inmundo que se cruce en nuestro camino, también se debe usar la cabeza para dar con la clave que nos permita adentrarnos en alguna mazmorra o sobrevivir en ella. La búsqueda de las llaves, antorchas, pociones y demás objetos necesarios para progresar en el juego ha sido concebida con cuidado (y con malicia, todo hay que decirlo), por eso, se disfruta muchísimo recorriendo los pasadizos y mazmorras. La música, la tensión y nuestra fuerza bruta nos acompañan.
Estamos ante un gran clásico, una obra de arte que puede desesperar completamente al jugón más empedernido por su extrema dificultad, ya que no dista mucho de aquel endiablado ‘Abu Simbel Profanation’ del Spectrum (tal vez el juego más difícil de toda la historia del videojuego). Con todo, la práctica es importante y pronto veremos recompensado nuestro empeño, podemos llegar bastante lejos si le ponemos ganas. ‘Shadow of the Beast’ es un juego recomendadísimo para todos aquellos jugones con un marcado afán de superación que odien el éxito fácil.
‘Micromachines 96′ es uno de esos juegos que evidencian que, para hacer un buen juego, no hay que centrarse en los gráficos sino que, más bien, lo que la afición demanda es originalidad, jugabilidad, diversión, entretenimiento, tensión, adicción… En definitiva, pasar un buen rato delante de la pantalla. De hecho, este juego dista mucho de tener unos súper gráficos; más bien los sprites son pequeños y en pantalla no aparecen muchas cosas. Los escenarios son simples aunque cumplen su función a la perfección. No se necesita más, la verdad. Se trata de un juego de conducción en el que la física no es nada realista ni se siente la emoción de conducir un bólido. Entonces… ¿qué tiene este juego que lo ha hecho tan famoso? Sin duda alguna, la competitividad.
Es esencial conocer bien los circuitos porque la velocidad que se alcanza durante la carrera más la altísima competitividad que impone el juego deja poco, poquísimo margen para el error. Todo vale, echar al contrincante fuera del circuito, empujarlo para que se choque, complicarle la vida… Señores y señoras… esto es la jungla, sólo el más fuerte consigue ganar. Los Micromachines, coches en miniatura que fueron la pasión de la chiquillería en los ‘90 protagonizan alocadas carreras en mesas atestadas de obstáculos: tazas de café, tenedores, esponjas, manzanas, latas, tubos de ensayo, mazorcas de maíz… ¡Increíble! El mundo en miniatura nos viene al pelo para competir con los amigos.
Jugar contra la máquina no está mal pero el verdadero encanto es jugar con un amigo. El concepto de carrera ‘uno contra uno’ cambia un poco la mentalidad de lo que es un ganador; de este modo, llegar primero no es garantía de victoria, lo importante es haber conducido mejor que el oponente, lo que no quiere decir que se haya jugado limpio porque en la saga ‘MicroMachines’ conducir bien significa permanecer en pista y hacer la puñeta al contrincante todo lo que se pueda y un poquito más (si se puede). Es importante saber empujar al coche enemigo y conseguir sacarlo de la pista (o de la mesa) en el momento preciso para poder conseguir la ventaja necesaria y obtener puntos. Así, los combates que pueden tener lugar encima de las esponjas que encontramos en los fregaderos pueden alcanzar tintes épicos y pasar a la historia de los grandes piques. Con pocos juegos me he echado yo más risas que con éste al ver la cara de odio de mis colegas al sacarlos de pista… Claro que ellos también se han reído en mi jeta cuando consiguieron esto mismo conmigo, jeje. Y es que, este juegazo es de lo que no hay. Es un auténtico vicio y una verdadera pasada. Las carreras tienen una duración perfecta y hay que poner en juego toda la estrategia aprendida cuando vimos ‘Los autos locos’ para triunfar en ‘Micromachines 96′
Varios son los tipos de vehículos que podemos pilotar, desde coches corrientes y molientes hasta inestables aviones pasando por lentas y enormes segadoras o lanchas velocísimas. Pero si es complicado ya, jugar con un coche normalito, con aviones o Ferraris es tarea de titanes. Además, este título cuenta con un montón de modos de juego diferentes para que tengamos diversión para rato, incluso cuando uno lleva mucho tiempo jugando, descubre que hay cierto aspecto del juego que se le pasó y que vale la pena investigar, no en vano, puedo decir que se trata de uno de mis juegos favoritos. La saga ‘Micromachines’ aportó frescura, emoción, tensión y mucha competitividad a los juegos de coches mostrando al mundo algo que jamás había visto. Este juego fenomenal y no debería faltar en el currículum de cualquier jugón que se precie. ¿Hace una carrera?
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